Belcebú en busca del paraíso

El asomo del diablo desnudo de Tania Veneno, risueño, practicando muecas y brincos  -¿el Diablo cojuelo de Sem Tob?-, podría ser  a la vez un danzante sorprendido en la danza  yaqui del Venado. Llama a la memoria el juego poético de Gorostiza, en Muerte sin fin: ¨¡Tan-Tan!…¿Quién es? ¡Es el Diablo!¨.

 

De esta manera vuelve a la ritualidad irónica en la que se confunden sentir  trágico y su liberación de tensión en lo lúdico originario. Su risa de carnaval se irá a reflejar en la cara del espectador que consiente: ¡la vida, no vale nada!

 

Fragmento tomado de la reseña de la exposición "Darknes of México" escrito por Ruxandra, Sibiu, Rumania, Agosto 2014