STATEMENT

 

El primer acercamiento que tuve con la fotografía fue durante la infancia, ya que mis padres tenían un negocio de foto y video para eventos sociales. Pero fue años después que descubrí que la fotografía era mi verdadera pasión, cuando por primera vez tuve una cámara en mis manos, un mundo de posibilidades se abrió para mí.

 

Me considero una persona introvertida, pero con una gran necesidad de expulsar los demonios que llevo dentro, cada disparo es un exorcismo y una comunión. La fotografía se ha convertido en mi conexión con un mundo al que no creo pertenecer.

 

Como un proceso personal, la fotografía me permite explorarme, descubrirme, conocerme, saber en dónde estoy para después re-inventarme. Cada imagen es un fragmento de mí, un pequeño agujero en el muro de mi cabeza.

 

Socialmente ha sido una manera de expresar y evidenciar los hechos y situaciones cotidianas que ante mis ojos son incongruencias de una sociedad que exige, pero que está muy lejos de dar.

 

La inspiración llega de la vida misma, cada amanecer es una posibilidad. Los sueños y la memoria juegan un papel muy importante a la hora de elegir los temas y direcciones de un nuevo proyecto, y siempre me acompañan como mis grandes aliados, la pintura, la literatura, la música y el cine, al final las bellas artes caminan de la mano.

 

En mi trabajo busco crear atmósferas que hagan dudar al espectador si lo que está viendo realmente existe, perderlo entre los límites de lo que se puede percibir conscientemente y generarle anclajes mentales.

 

Me gusta transmitir mensajes valiéndome de métodos lúdicos, que la interacción entre las imágenes y el espectador vaya más allá de una simple percepción o interpretación personal, hacerlos parte de la construcción del mensaje.